¿PUEDE FUNCIONAR?
Este tipo de relación visto desde una
posición positiva puede llegar a ser
muy enriquecedora. El compendio
perfecto. Por una vez la balanza del
amor no se inclina hacia ningún lado.
El joven da vivacidad, con pilas car-
gadísimas para cualquier tipo de si-
tuación cotidiana. Se vive todo más
intensamente al lado de un joven. El
maduro aporta sosiego, calma y sa-
biduría. Un clímax entre inteligencia
e inocencia, una mezcla en la que los
dos reciben y dan algo que les falta
o emana de ellos mismos. El resulta-
do es propicio para ambos. Ninguno
sale perdiendo. El joven aprende de
las experiencias vitales del maduro y
el maduro se beneficia de la frescura
y la despreocupación del joven. Una
relación donde el maduro entiende
las ideas del joven y donde el joven
entiende y aprende aspectos nuevos
de los cuales no piensa muy amenu-
do.
Desde una perspectiva negativa,
estas relaciones, siendo directo, no
tienen mucho futuro. Salvadas cier-
tas excepciones. Podrá mantenerse
durante un tiempo pero pasaría a
ser una experiencia más en la vida
de ambos. Esta vez la balanza pe-
saría intermitentemente por su lado.
La mayoría de parejas con las que
pude tratar el tema coincidían en lo
mismo. Después de un tiempo, el
joven quiere y necesita vivir su vida
en relación con su edad, hacer cosas
que requieren no atarse demasiado
a alguien. Y el maduro necesita una
cierta estabilidad porque lo que quie-
re vivir el joven, él ya lo ha vivido
y busca un game over en cuanto a
revivir una segunda jovialidad. No
es que el maduro no sea jovial, pero
prefiere divertirse de otra forma más
tranquila y ya no sólo divertirse sino
vivir su vida de acuerdo con su edad
también.
"Siempre sabes que esta relación tie-
ne un final anunciado aunque no se-
pas cuando, pero acaba por sí sola"
o "eres consciente de que inicias una
relación diferente, aunque tengas
propósitos a largo plazo con esa per-
sona, sabes que no perdurará mucho
en el tiempo. Vives el momento"
Estas dos declaraciones tan directas
son de varias personas tanto madu-
ras como jóvenes que han manteni-
do una relación de este tipo. Sus di-
ferencias de edad dejaron claro que
la relación llega a un cierto punto en
que no se maneja por ninguno de los
dos, ni por ambos, ella misma funcio-
na sola, y que como es lógico, según
ellos, acaba por sí sola. Muchos me
dijeron que ha sido una experiencia
inolvidable, donde más han apren-
dido en el terreno emocional de sus
vidas. Lo que también es gracioso es
que muchos de ellos, además coinci-
den en que después de la ruptura no
han acabado mal con esa persona.
Por lo tanto al ver que todos habla-
ban de esa relación como
"SIEMPRE SABES
QUE ESTA RELACIÓN
TIENE UN FINAL
ANUNCIADO AUNQUE
NO SEPAS CUANDO,
PERO ACABA POR SÍ
SOLA"
"SABES QUE NO
PERDURARÁ MUCHO EN
EL TIEMPO. VIVES EL
MOMENTO"